Una educación para el futuro

La experiencia por la que hemos pasado sobre el covid’19 nos demuestra cómo la vida puede cambiar radicalmente en muy poco tiempo. En la vida no hay nada fijo, todo es cambio y evolución constante. Sin embargo, hay muchas cosas en la educación que ya no corresponden a la era en la que vivimos. Los niños y adolescentes tienen otra realidad, tienen estructuras y necesidades de aprendizaje diferentes y la educación se tiene que adaptar a ellos.

El tener una carrera no garantiza obtener un trabajo en lo que has estudiado. Lo único que garantiza obtener éxito es la capacidad de adaptación, la capacidad de solucionar problemas y obtener recursos para hacer frente los obstáculos, una educación emocional y el desarrollo de la creatividad. En la creatividad está la clave a muchas puertas y a un mundo mejor.

Recuerdo que la creatividad no es la imaginación. Al desarrollar la imaginación despliegas infinitas posibilidades frente a cualquier desafío pero, con la creatividad, unes la imaginación con otras inteligencias para llevarlo a cabo y obtener un resultado.

Cuando el exterior refleja una crisis o una situación difícil es la oportunidad de mirar a dentro y de hacer cambios. ¿Para qué podría ser útil esta situación, qué oportunidad podría traer? ¿Qué educación deseamos? ¿Cómo sería una nueva educación más alineada al corazón?

Es algo primordial que la base de la educación esté en el corazón. No podemos educar solo con lo intelectual, hay que educar con los valores, con el autoconocimiento y el desarrollo personal, porque de ellos saldrá el futuro.

En esta nueva educación, el profesor es el acompañante, el guía del alumno. En esta educación todos aprendemos de todos y el profesor le enseña al alumno a encontrar sus propias soluciones animándole a investigar y a que aprenda más de lo que el profesor sabe.

Se necesitan también nuevas asignaturas donde potenciar más las nuevas tecnologías, introducir la física cuántica, conectar asignaturas entre ellas, desarrollar la creatividad dentro de las asignaturas, generar proyectos, y si en ellos pueden hacer un trabajo social que ayude de forma real a las personas y al planeta, mejor… Hay que educar para la vida real.

Y los sueños tienen que estar presentes. Enseñarles a llevar a cabo sus metas. Pero tiene que haber un autoconocimiento frente a los sueños, porque muchas veces deseamos cosas solo para satisfacer necesidades o influenciados por los demás; no son sueños del corazón, no tienen que ver con nuestros verdaderos talentos y con aquello que realmente nos puede producir felicidad verdadera.

Se necesitan también nuevas herramientas dentro de la educación donde motivarlos y que experimenten.

Mientras en la educación no pongamos como lo más importante las personas, los valores y las necesidades de los alumnos, seguiremos en la prehistoria. Cuando se produce un conflicto en el aula, es una gran oportunidad para trabajar los valores y el conocernos.

Para poder hacer este cambio educativo, lo primero es trabajarnos primero a nosotros, los profesores, los adultos, a nivel personal, y aprender nuevos recursos y nuevas herramientas. Hoy en día, son muchísimos los proyectos que trabajan con este foco y de los que podemos obtener información. Existen también muchísimas herramientas para introducir en el aula.

He creado 8 cuentos con valores para trabajar en este sentido, junto a manuales para añadir la visualización creativa en el aula, una herramienta muy poderosa de autoconocimiento y gestión de emociones, como también cuentos y manuales con ejemplos donde desarrollar dentro de cualquier asignatura la inteligencia creativo-emocional.

Y mi último proyecto, el libro “Coaching creativo para estudiantes”, enfocado para adolescentes y jóvenes. En el libro doy muchas herramientas distintas a los profesores para trabajar con sus alumnos. También he creado cursos en base al libro tanto para los adolescentes como para los profesores, y un curso premium online para profesores. Infórmate en mi página web de los cursos para este verano y todos los disponibles.

Si crees que no es posible, que es demasiado difícil este cambio, así lo será para ti; pero si piensas que ES POSIBLE, QUE LO VAS HACER, QUE LO VAMOS HACER, así será la realidad. Nuestra estructura de creencias forma nuestra realidad; si queremos una nueva realidad hay que hacer algo diferente, hay que cambiar nuestras creencias, nuestra forma de sentir y actuar.

Y todos podemos hacer algo para este cambio, desde pequeñas acciones, hasta otras más grandes. Pero no subestimemos las pequeñas acciones, porque pueden producir grandes cambios, aunque en un principio no seamos conscientes.

Enlace para más información sobre el libro: Enlace

Infórmate de los cursos presenciales y online que se están haciendo en base al libro en el siguiente email: proyectosunmundomejor@gmail.com